Compartir o no experiencias con los hijos
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Pregunta: Mi hijo me pregunta si yo he vivido un abuso sexual, le contesté que no. Pero siento que no le dije la verdad, porque a mis 7 años un hombre me detuvo en la calle y tomó mi mano y la puso en su pene erecto, me pidió que regresara y me daría 5 pesos. No me espanté y le conté todo a mi mamá quien me llevó con un psicólogo y no pasó a mayores. Tengo dos preguntas: 1. ¿Hice bien al decirle que no he vivido un abuso sexual? 2. ¿El abuso sexual también se da si alguien te hace tocar sus genitales, como me pasó a mí? ¿En el programa PESI también incluyen esto como un ejemplo para identificar el abuso sexual? Gracias.
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Agradecemos la confianza para compartir experiencias con
nosotros. La razón por la que es importante que una
persona que ha vivido una experiencia de abuso sexual
pueda relatar lo sucedido es que le quede claro que no es
culpable, que pueda solicitar ayuda, ser protegida y
apoyada como en su caso. De esta manera, al parecer
usted ya ha cubierto esas dimensiones importantes, por lo
que no haberle contado a su hijo de edad muy corta la
experiencia que vivió, no tiene ningún impacto negativo en
él, ni hace ver que usted tenga un gran conflicto en el
tema, además de que seguramente guardar esa
información ante él le generó mayor comodidad, por lo que
es adecuado que no lo haya compartido, no es necesario
hacerlo para poder educar.
Es muy importante y valioso es que usted está hablando
con su hijo del tema, para que se prepare y pueda educar
de la manera más objetiva posible, de acuerdo a las
necesidades de comprensión de su hijo.
Sí se considera como abuso sexual lo que le sucedió en su infancia, porque el pene erecto en esas circunstancias es una clara señal de erotización de la conducta, independientemente de que el hombre le pidiera que colocara la mano y no “acariciara” como se está enseñando a su hijo en el colegio.
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Ese grado de especificidad o de ejemplificación no se ha realizado en la educación sobre prevención de abuso en el colegio, porque es un proceso secuencial y alrededor de tercero de primaria recibimos muchas más preguntas con detalles con los que niños y niñas continúan agrupando lo que es y lo que no es un abuso.
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Si usted desea o por cualquier razón lo considera
muy importante en este momento para su hijo,
mencione varios ejemplos de conductas para que
él pueda diferenciar situaciones abusivas de no
abusivas, incluyendo su ejemplo. No obstante, si
usted ya habló recientemente del tema, también
puede esperar a que se dé otra oportunidad y
entonces aclarar cada vez más detalles.
Tampoco insista demasiado en los detalles
porque puede ser desagradable para los niños y
las niñas. En realidad, ningún adulto debería
pedirle a un menor ni siquiera revisar sus
genitales, prácticamente para ninguna razón ya
sea o no que haya erección, así que puede hacer
una lista de propuestas o peticiones
inadecuadas, otras adecuadas entre grandes y
chicos, jugar a correr a una pared cuando son
adecuadas, a otra cuando son inadecuadas y así
reforzar el tema (espere a que se presente otra
oportunidad o unas cuantas semanas, a menos
que su hijo siga preguntando).
No obstante, si cuando su hijo esté más grande,
como en la adolescencia temprana, usted siente
la confianza y necesidad de contarle lo sucedido y
cree que esto le será útil para protegerse, puede
hacerlo, tampoco se ha terminado el tiempo para
ello.
Usted ha resaltado situaciones incluso más
importantes que saber todas las formas como se
presentan los abusos: la confianza familiar, el
apoyo familiar ante situaciones abusivas, el saber
defender a un hijo y hacer las cosas de tal
manera que los hijos e hijas puedan lidiar con
situaciones conflictivas de la vida, como su
familia pudo hacerlo con usted. Y todos esos
recursos familiares, puede construirlos poco a
poco en su familia actual, ya sea con temas
sexuales o con otros temas, en esto es muy
importante mantener la atención y los esfuerzos
educativos.
Saludos cordiales.