Aceptación de la menstruación
Pregunta:
Mi hija ha comenzado a menstruar y percibo que no le agrada, está inconforme y ni siquiera le ha platicado a sus mejores
amigas. ¿Es esto normal? ¿Qué puedo hacer para ayudarla?
La primera menstruación es
un paso complejo para la vida
de las niñas. De manera
ideal, ella debería poder
hablarlo con confianza y
seguridad, y percibir esa fase
como un evento saludable,
indicador de su bienestar y
desarrollo, como “todo va
bien”. Por lo tanto en cierta
medida, esperaríamos que se
sintiera mejor ante su
menstruación, por lo que vale
la pena apoyarla más.

Que se le comente a sus
amigas también puede
depender de si ellas han
menstruado o no (ser la
primera siempre es un poco
más difícil), del tipo de
conversaciones que
mantienen.

También al personalidad de
su hija puede influir en el
manejo de la sexualidad y de
otros temas personales.
En cuanto a ayudarla, revise si alguna de las siguientes opciones puede ayudarle:

  1. Pregunte con amabilidad y en privado a su hija sobre cómo cree que podría sentirse
    mejor, específicamente qué tipo de actitud o reacción espera de usted, si desea que
    acudan a una librería, hablar del tema en privado, adquirir una imagen en internet para
    repasar el tema, u otras, de acuerdo a la opinión de ella.
  2. Piense cuáles beneficios puede atraer la menstruación a la vida de una persona, qué
    significados positivos puede tener en la vida de una adolescente. Realice una lista
    escrita de estos beneficios. Posteriormente, reflexione si ha enviado estos mensajes
    a su menor, y de no ser así, trate de armar una historia o carta en la que los
    manifieste.
  3. Sea empática con el malestar de su hija. En ocasiones para aceptar las pautas del
    desarrollo es necesario lidiar con los sentimientos, escucharlos, comprenderlos y no
    necesariamente tratar de eliminarlos o negarlos. Escuche las razones por las que a
    su hija pudiera estarle molestando menstruar y acepte estos sentimientos,
    simplemente apapache y sepa que la ayuda para disminuir el malestar será en otras
    ocasiones, no en ese momento de empatía.
  4. Adquiera un material educativo sobre el tema, y decidan juntas si lo revisa su hija por
    separado o juntas. Es importante que cuando acuda a la librería revise usted que
    tenga mensajes positivos y adecuados para la edad.
  5. Pida al colegio que la maestra del PESI y la de grupo regular sepan quién es su
    menor, y cómo la percibe para que en cuanto surja la oportunidad, puedan apoyarla
    también.
  6. Explique a su hija que del grado de comodidad y bienestar que sienta respecto a su
    desarrollo, a su cuerpo y a su sexualidad, depende mucho su bienestar psicológico y
    su autoestima, sugiérale como un reto que ella misma también tiene que luchar por
    lograr este bienestar y en esa medida qupé podría hacer para sentirse más orgullosa
    de su ser mujer como una totalidad. Usted apoye sus compromisos.
Respecto a sus otras dos preguntas, le agradecemos mucho la información, hemos hablado ya con
la educadora para el tono de voz y el cuidado del respeto en el grupo. Sí es importante conservar a
los niños y las niñas juntas para que puedan aprender a lidiar con estas dificultades, comunicarse y
fomentar el respeto entre sexos, aunque entendemos que sea un reto mayor para ellas y ellos.
Le sugerimos también que practique con su hija alternativas para expresarse abiertamente tanto
con la educadora como con algún niño del salón que le moleste, para favorecer su asertividad y
poder resolver situaciones cotidianas aun cuando usted no esté presente.
Gracias por apoyarse en el PESI.