Experiencias infantiles
Pregunta:
Mi hija de 5 años toco a mi sobrina también de 5, ¿es normal?
¿Hay alguna característica relevante del porqué mi hija haya tomado la iniciativa para hacerlo? ¿Qué puedo hacer, cómo
puedo ayudarla para que esto no se repita nuevamente?
La conducta de su hija es muy común para la edad y no tiene el significado que para nosotros tendría, generalmente se
relaciona con inquietudes sobre el cuerpo humano y la confirmación en este caso de que todas las niñas son iguales. Sin
embargo, para saber con claridad qué le significó la conducta o la razón para ello, lo ideal es que con ternura le pregunte a
su hija cómo se le ocurrió ese juego.
La conducta de su hija es muy común para la edad y no tiene
el significado que para nosotros tendría, generalmente se
relaciona con inquietudes sobre el cuerpo humano y la
confirmación en este caso de que todas las niñas son
iguales. Sin embargo, para saber con claridad qué le significó
la conducta o la razón para ello, lo ideal es que con ternura le
pregunte a su hija cómo se le ocurrió ese juego.
Adicionalmente, para ayudarle a reforzar
el tema de la privacidad del cuerpo, por
un lado es importante que usted haga el
ejercicio familiar 1 del PESI, que viene en
el sobre que se debió haber llevado su
hija a casa y puede reforzar con el
ejercicio que se le agrega a continuación.
EJERCICIO PARA IDENTIFICAR LAS PARTES DEL CUERPO AJENO QUE PUEDEN O NO SER TOCADAS.

“¡MM! ¡GRR!”

Objetivo
El objetivo general de este ejercicio es enseñar a niñas y niños que hay partes del cuerpo que se considera más privadas que
otras o bien que no deseamos que alguien las toque por cualquier razón y que todas las personas deben respetar el cuerpo de
los demás.
Este tema es importante porque niñas y niños pequeñas/os están todavía en el proceso de aprender que pueden decidir sobre
su cuerpo y establecer límites al acercamiento de los demás, a la vez que aprenden cuáles son los límites de acercamiento
con otras personas. En estos grados escolares, es por ejemplo muy común que los niños intenten tocar el pecho o las nalgas
de mamá u otras personas y aunque esta es una inquietud esperable, deben aprender que estas partes del cuerpo suelen
considerarse privadas.
Iniciar el aprendizaje sobre estos límites es indispensable para la prevención del abuso y para promover una cultura de
respeto y seguridad.

Pasos a seguir
1.
Invite a jugar: “Vamos a jugar a adivinar qué partes del cuerpo podemos tocarnos. Si nos agrada que nos toquen,         diremos
“¡mm!” y si no nos gusta o nos molesta, diremos “¡grr!”. Cada vez que alguien participe, se ganará una galleta (un dulce, un
abrazo, un aplauso)”.

2.
Si su hija/o está en la etapa de tocar el pecho materno con insistencia, asegúrese de que intente tocarlo para que usted pueda
hacer ¡grr!, y su menor pueda comprender que es una parte muy privada de su cuerpo.

3.
Al final, aclare que sí concede permiso para negarse a que cualquier persona toque las partes del cuerpo que son muy íntimas
o privadas para su hija o hijo. Usted deberá respetar las decisiones de su menor, aun cuando esto limite el acercamiento físico
a un pariente o persona apreciada por su familia.

4.
Transmitir este mensaje es importante, sin embargo, no es necesario que lo repita al menor cada vez que acude a la escuela,
a la calle o a alguna fiesta, pues esto sólo originará que sientan desconfianza, inseguridad y temor.

Ejemplo
“Yo pienso que a ti te agradaría si te toco… ¡la frente!, ¿Adiviné?”. Si la respuesta es “mm”, diga: “¡Oh, qué bien!, la frente no es
una parte privada de tu cuerpo y la puedo tocar. Los dos tomaremos una galleta”. Si la respuesta es “grr”, señale: “¡Oh, entonces
no debo tocar esa parte de tu cuerpo!, gracias por hacérmelo saber. Los dos tomaremos una galleta”. Repita el juego
suficientes ocasiones como para permitir que todos participen adivinando y expresando si les agrada o no un tocamiento.