Compañera que agarra las "pompis"
Pregunta:
Mi hija (1° primaria), me comentó que una compañerita le agarra las pompis cuando están en la fila
del baño. ¿Cómo debemos tratar el tema? ¿Qué debe hacer mi hija? ¿Qué debe decirle a su
compañerita?
En general, la forma de reaccionar es la misma que usted le sugeriría a
su niña si su compañera le tomara sus colores sin pedirlos, o sus
alimentos, o cualquier otra falta de respeto.

En este sentido, puede comentarle a su hija que, aunque quizá para su
compañera es un juego, porque algunas mamás y papás así juegan con
sus hijos/as, su amiga debe de comprender que en realidad es una falta
de respeto agarrar las pompis o nalgas de otra persona.

Por ello, su hija tiene derecho de intentar poner un límite a su
compañera, y esto, es importante que lo practique con usted, después
de que le haya ofrecido ideas sobre cómo establecer estos límites, frases
específicas, como: "El cuerpo es privado, no me agarres las pompis",
"No me agrada que me agarres las pompis, mi cuerpo es privado", "no es
un juego agarrar las pompis, es una falta de respeto, no lo vuelvas a
hacer". Es muy importante que practique esto con su hija, para que ella
pueda hacerlo en la escuela.

Adicionalmente, si su hija también lo vive como un juego, lo que es
probable, coméntele que en general, las pompis o nalgas, el pecho y los
genitales, con partes del cuerpo que se consideran más privadas que
otras y por ello, se considera una falta de respeto el que otra persona
juegue con éstas. Explíquele también cuáles serían buenas razones para
que alguien las tocara, por ejemplo, ella misma si siente comezón,
usted, si ella le pide que la revise porque algo le molesta, la visita
pediátrica, etc.

Finalmente, comente a su menor que, si después de que ella le pida a su
compañera una o dos veces que pare la conducta, su compañera no
reacciona, entonces que le comente a su maestra para que la apoye en
este sentido.
Recuerde que, dentro de la
educación sexual y la educación
sobre el cuerpo humano, es ideal
que niños y niñas se sientan
dueños de su cuerpo y capaces de
tomar algunas decisiones sobre el
mismo.

Entonces, adicionalmente a la
reacción con la compañera de
escuela, enseñe y permita a su
menor tomar decisiones sobre los
colores que desea usar, el tipo de
ropa, que aprenda a cuidarlo ella
misma, por ejemplo usando crema
y colocándola por sí misma,
evitando obligarla a comer en
demasía si ya no tiene apetito,
trabajando sobre privacidad en
casa con puertas cerradas que
deben de tocarse para entrar, etc.

Esto fortalecerá a su niña ante
situaciones semejantes y ayudará
a hacerla sentir más segura al
respecto.