Comunicación familiar
Pregunta:
Mi hija no me platica nada y cada vez que intento abrir el tema lo evade, ¿qué puedo hacer?
Alrededor de cuarto de primaria, puede presentarse
una época de reacción de asco hacia el cuerpo o
hacia el erotismo ante el cual es importante tener
cierta empatía.
Sin embargo, no sucede en todos los niños y las
niñas y por eso vale la pena tratar de saber qué
sentimientos están detrás del rechazo a hablar del
tema, qué siente particularmente su hija, qué piensa
que usted le dirá y también vale la pena averiguar si
su hija cree que alguna forma en particular de tratar
el tema la haría sentir más cómoda o si la forma
como usted se ha acercado le genera a ella cierto
malestar (aunque no hubiera razón lógica para ella).
Entonces, por ahora puede iniciar hablando de los
sentimientos y actitudes más que de un tema en
particular aunque sería ideal que detectara el tema
que más le genera ansiedad o pena a su menor.
A algunas niñas y niños les presionan las preguntas
sobre el tema y en estos casos, es mejor compartir,
llevar un libro, invitar a ver un material o película
sobre un tema que preguntarles y posteriormente,
después de escuchar comentarios de usted, puede
ser que se le facilite más conversar.
Si tampoco esta estrategia le sirve, entonces
asegúrese de reunir los principales mensajes que
usted necesita transmitir a su hija y escríbaselos, con
una carta tierna donde además exprese sus
sentimientos y apoyo ante su desarrollo, ella así lo
puede revisar con calma y manejar sus sentimientos.
También puede considerar la opción de acudir
por ejemplo a una revisión pediátrica y
apoyarse (previamente hablado) con su
pediatra para facilitar la comunicación sobre el
tema de la pubertad y entonces usted mostrar
una actitud positiva encaminada a nuevas
habilidades, nueva alimentación y cuidados
que hagan a su hija sentirse orgullosa de su
desarrollo. Este tema sí es trascendental para
la edad.

Es importante que considere que si a su hija le
cuesta trabajo hablar del tema, no es buena
idea iniciar con temas muy profundos o
personales y se recomienda hacerlo con temas
más fáciles de llevar, como la amistad, para que
resulte menos amenazante para ella. También
considere que es posible que hablar por
ejemplo de cualquier nivel de explicación de
relaciones sexuales, cuando no se ha dado la
confianza para retomar temas más sencillos, no
es buena idea para romper el hielo.

Finalmente, en cuanto pueda comunicarse con
ella, pregúntele con suavidad si ha vivido
alguna experiencia fea o triste que pudiera
estar haciendo que ella se sienta incómoda
con el tema y muestre su disposición para
hablar del tema siempre que sea necesario.