Seguridad sobre la identidad de género
Pregunta:
Quiero saber cómo puedo estar segura de que mi hijo (de primero de primaria) se siente niño.  A
veces tiene además un poco femenino, pero le gustan los juguetes y juegos de niños, tiene un
hermano de 7 años y le gustan los mismos juegos que a él, nunca me ha pedido un juguete de niña,
pero si juega con su prima le gusta jugar con muñecas o a la mamá, y tiene ciertos ademanes de su
prima de 11 años, con la cual convive muchos días a la semana.  En el colegio la psicóloga nunca me
ha reportado nada con respecto a este asunto.
Podrían orientarme porque su papá y yo a veces dudamos en su orientación  más que nada por sus
ademanes que a veces tiene. Muchas gracias por sus atenciones.
Estimada señora.

La forma más sencilla de saber cómo se siente su
hijo respecto a ser niño (identidad de género) es
preguntárselo. Es decir, preguntarle cómo se
siente con su cuerpo, qué le gusta de su cuerpo,
y si siente que es un niño o una niña o bien, si a
veces siente que es niña en lugar de niño.

Sin embargo, incluso en niños con una clara
identidad de género, congruente con su cuerpo,
es posible que le pueda decir que le gustaría ser
niña para obtener algunos beneficios sociales
propios de la educación inequitativa, como por
ejemplo: que le permitan jugar a determinadas
actividades o tener ciertos juguetes. Esto no
reflejaría ninguna dificultad con su identidad.
Cuando hablamos de problemas de identidad de
género en la infancia, es exclusivamente cuando
un menor dice que no es del sexo al que
pertenece, que cuando sea grande se llamará de
otra manera (como niña) y que siente que es una
niña en lugar de un niño.
Adicionalmente, le recordamos que la identidad de género no es
lo mismo que la orientación sexual. La orientación sexual se
refiere al descubrimiento, por parte del niño, de que le gusta y
se ha enamorado de algún niño. En este caso, es importante
diferenciar el cariño de amistad profunda o el que alguien se le
haga atractivo, a que le guste realmente. En este tema, nos
podemos dar cuenta precisamente porque los niños
manifiestan sentirse enamorados y presentan los síntomas
propios a esta experiencia pero en relación a otro niño.

De manera que las conductas que está manifestando su hijo no
nos indican por ahora un problema en la identidad de género ni
una orientación sexual homosexual. Sino, simplemente, una
expresión más de las distintas formas como se puede expresar
un niño. Por supuesto, siempre la convivencia con niños y niñas
de su edad, el jugar con los mismos y contar con más
experiencais de vida, dará una variedad más amplia a su menor
en cuando a formas de expresarse.

En cualquier caso, cuando sí se observa en un menor un
verdadero problema de identidad, más que tratar de sancionarle
por sus conductas, lo ideal es evaluarlo adecuadamente,
mostrarle cariño y respeto a su forma de ser y sentir y
fortalecerlo ante una sociedad que presiona mucho a los niños
que se expresan de manera diferente a lo tradicionalmente
esperado.