A mi hija de cuatro años, dos compañeros de su edad la
tocaron en sus genitales externos
Pregunta:
Mi hija tiene 4 años y en la escuela anterior buckingam, dos de sus compañeritos de la misma edad
la tocaron en el baño de niñas  ella me señaló su área vaginal exterior, eso me lo dijo ella tranquila ,
yo le pregunte si le había gustado o se había sentido molesta ella me dijo que no le gustó, hablé con
la directora pero me dijo  que ya no volvería a pasar y que tendrían más control sin embargo, a mí me
queda la duda de hasta donde pudo haber afectado a mi hija esta situación, a ella le expliqué
amablemente que no debía permitir que nadie la tocara en sus áreas privadas le explique cuáles
eran y en el baño, ella es muy inocente y no sabe defenderse, ¿qué debo hacer? y ¿qué tanto pudo
afectarla? Por lo que veo ella no volvió a hablar del tema y no se ve afectada pero me da miedo que
al no hablarlo no sea porque no le afectó sino por el contrario.
El tocamiento genital en jardín de niños es
sumamente común. La forma como éste se da y,
el énfasis en el mismo, ya sea exploratorio o
buscador de sensaciones, la presencia o no de
violencia, la continuación del mismo, pueden ser
factores que crean diferencias en cómo se vive y
cómo se reacciona a ello.

Es muy probable que esta experiencia no tenga
repercusiones importantes en su niña, sin
embargo, la forma de identificarlo tiene que ver
con los sentimientos de la niña y con los síntomas
que pueden aparecer cuando sí se vive como
abuso.

Es esperable que durante unos días su niña, tanto
por el suceso como por la edad, presente algunas
inquietudes sobre el cuerpo y su exploración.

Si el evento tuvo más impacto, entonces su niña
puede presentar síntomas como repetir
constantemente  la conducta con otros niños, que
presente autoerotismo difícil de detener aún con
límites adecuados, que realice dibujos
relacionados con lo sucedido, que presente temor
hacia los niños, molestias frecuentes en los
genitales, etc. Si usted observa este tipo de
respuestas, entonces vale la pena llevarla a una
evaluación y dependiendo de los resultados, el
tratamiento, pero es poco probable que así sea.
Por otro lado, el abuso sexual no se define por si a la niña
le agradó o no lo sucedido, a muchos niños de estas
edades, cuando no hay violencia asociada, sí les genera
sensaciones agradables el tocamiento, es mucho más
preciso si usted indaga sobre lo voluntario o no de la
actividad. Si son menores de la misma edad, sólo se
considera abuso cuando la actividad no es mutuamente
voluntaria.

En este sentido, cuando una conducta sexual no es
voluntaria, o cuando hay diferencia de edad entre la
víctima y quien arremete, sí se considera abuso, y ante el
abuso es importante pedirle a los niños que intenten
alejarse y que nos cuenten al respecto.

Quizá el tema más importante a partir de ahora, es su
preocupación respecto a si la niña es capaz de poner
límites, identificar riesgos y elevar sus habilidades para
ello. En ese sentido, es importante que practique diversas
estrategias para establecer límites verbalmente a sus
compañeritas y compañeritos, para eso, usted puede
actuar como su compañerita/o, imaginar situaciones
abusivas de diversos tipos y enseñarla a decir cuando no
quiere jugar, cuando no está de acuerdo, y enseñarla a
alejarse, en la medida de lo posible, de la violencia.

También sería de gran valor felicitarla por haberle contado
lo que pasó con los niños y decirle que usted fue a la
escuela a protegerla.