Viabilidad del uso de anticoncepción en la adolescencia
Pregunta:
¿Una adolescente puede tomar anticonceptivos?
A continuación se cita textualmente la postura de la OMS con respecto a este tema:
"En general, las adolescentes son elegibles para usar cualquier método de anticoncepción y deben
tener acceso a ellos. La edad en sí no constituye una razón médica para negar cualquier método.
Está claro que muchos de los mismos criterios de elegibilidad que se aplican a personas mayores
también se aplican a personas jóvenes, no obstante, algunos trastornos que pueden limitar el uso
de algunos métodos en mujeres mayores no afectan generalmente a las mujeres jóvenes, debido a
su baja frecuencia en los grupos jóvenes. Los aspectos sociales y conductuales deben ser
consideraciones importantes en la elección de los métodos anticonceptivos para los adolescentes".
Es importante que
mamá y papá decidan
qué postura deciden
tomar ante la
anticoncepción y que
revisen si la razón de
esta postura es: un
valor, una ideología, la
salud, el control, el
amor, el futuro, la
familia, la pareja, el
hijo o la hija, los
derechos humanos,
etc.

Es necesario pensar:
¿Qué me importa
realmente más
respecto a mi hija/o? y
actuar en coherencia
con esta jerarquía y
de acuerdo a la
realidad de la manera
como su menor vive la
sexualidad.
Las parejas jóvenes con relaciones
sexuales tardan hasta un año en
acudir a atención médica para iniciar
el uso de anticonceptivos, siendo que
una pareja responsable debería
acudir antes del inicio de la vida
sexual a un/a ginecólogo/a. Por
supuesto que es su responsabilidad.
Sin embargo, la sociedad y la familia
en ocasiones obstaculizamos la
atención médica preventiva o el uso
de anticonceptivos, con lo que de
alguna manera participamos en las
causas de riesgos para la salud.
Cerca del 17% de los
embarazos en México son de
adolescentes. El embarazo
temprano se asocia a mayor
pobreza, menor desarrollo y
menor educación, mayor
violencia intrafamiliar, aborto
y muerte.  En circunstancias
saludables puede
desarrollarse un embarazo
normal, como nuestras
abuelas, mas las
condiciones sociales
actuales son muy diferentes.