VIH / SIDA
Programa de Educación Sexual Integral de Amssac.
Sección para  padres y madres de familia.
El significado de un resultado positivo
Un resultado positivo nos dice que la prueba detectó anticuerpos contra el VIH en la muestra de sangre. Entonces,
esta persona es “seropositiva”. Una persona es seropositiva cuando la muestra de suero sanguíneo (SERO:
corresponde a suero) ha dado un resultado positivo (POSITIVO: presencia de anticuerpos en la muestra de sangre).
Entonces es necesario comprobar el resultado con una prueba confirmatoria conocida como Western Blot. Es
extremadamente importante que un/a profesiona capacitado/a entregue este resultado y que quien lo recibe acuda
con alguien que le apoye emocionalmente, porque recibir un resultado positivo no significa que se tenga SIDA, que
pronto se morirá o que no se pueda continuar con una vida de crecimiento.

El significado de un resultado negativo
Un resultado negativo nos dice que no se encontraron anticuerpos contra el VIH en la muestra de sangre tomada, lo
que significa que la persona no está infectada. Aunque también es posible recibir un resultado negativo si la prueba
se aplica poco tiempo después de ser infectado, ya que el organismo todavía no ha desarrollado anticuerpos contra
el VIH. Es necesario esperar tres meses después de que se cree que pudo haber ocurrido la infección. El hecho de
recibir un resultado negativo significa que no se está infectado y que se deben adoptar las medidas de prevención
necesarias para no contraer nunca la infección por VIH, pero no que se esté libre de contraer la infección por VIH y
de que no haya necesidad de preocuparse por el tema.

Tratamientos
Desafortunadamente no existe cura para el SIDA. Solamente existen tratamientos nuevos que prometen una mayor
y mejor calidad de vida para las personas que viven con VIH/SIDA. Existen dos tipos de tratamiento para VIH/SIDA.
El primero es un conjunto de medicamentos que tratan las enfermedades que se presentan durante la etapa
sintomática de la infección por VIH. El segundo es un grupo  de medicamentos que tratan la infección por VIH por sí
misma. Los primeros deben ser administrados cuando se presenta cualquier infección oportunista, por ejemplo: la
retinitis por citomegalovirus, la toxoplasmosis, la neumonía por pneumocystis carinii. Los últimos, se conocen con el
nombre de medicamentos antirretrovirales y actualmente se suele utilizar una combinación de tres o más fármacos
para cada tratamiento. A esto se le llama terapia antirretroviral combinada.
Fortalece a tu
familia
Previniendo
el VIH-SIDA